Estoy atrasada y parada sola aquí, nadie quiso salir hoy parece. El lugar es un símil al de ayer. Estoy donde mi vida toma rumbos nuevos todas las mañanas. Hace frío. Meto mi mano al bolsillo y encuentro algunas pelusas, dos boletos y trescientos pesos, un calorcito se apodera de mí y siento mi cara arder... Pienso: debí no pelear tanto con mi vieja y pedirle más plata, me carga que me haga la vida imposible antes de empezar el día.
Prendo un cigarrillo algo aplastado y doblado, mi mañana no comienza bien si no fumo temprano... Pienso otra vez: si no tubiera este maldito vicio quizás tendría más plata, y si no hubiera gastado tanto ayer en comida y tonteras varias también, en fin ya está hecho.
Son las 8:14 am, ya llegaré tarde de nuevo. Pienso: últimamente se está volviendo reiterativo esto de levantarme más tarde de lo usual y perder tiempo en tonteras... Ahí viene, y ahora qué hago?...

-... Siempre es lo mismo ya estoy cansada.
- Eso te pasa por gil.
- Tú callate!
- Ah! si es fácil dile que por doscientos y te quedan cien, después ves como te las arreglas.
- Siempre tú con ese conformismo barato y esas soluciones que sólo
crean más problemas!
- Hazme caso, no seas pastel... Se te va a pasar!... Mírala, está
cada vez más cerca.

- Ya no me hueís más... Déjame pensar a mí.
- No, no, no, tú siempre piensas huevadas. Haz lo que te digo y en
una de esas eres más osada, le das cien no más y te compras un
kapo más rato, si sabí que fumar te da sed.<
/em>
- Cómo se te ocurre!, acaso tú vai a poner la cara cuando te digan:
no!
- No, tú eres la que pone la cara siempre... Yo sólo te digo lo que
tienes que hacer.

- Tú sólo me dices como meterme en problemas y a hacer cada día
más mierda mi vida. Déjame que yo soluciono esto.
- Si po!. Tú. Cuándo! Estás mal! Ya. Mira, si es fácil, dile y listo, no
creo que quieras caminar. Mira tu reloj, es tarde ah! Bien tarde...
Hazme caso!

- Tengo que ser gente y pagar lo que debo. Si eso!
- Uuh! ya. Hazlo po' y veamos como te resulta caminar 10 horas!
- Ahhhh!!! y a ti que te importa pelotuo!, déjame...
- Sabis que estai mal!
- Ah! ya para. Si, si sé. Ya. Lo voy a hacer. Pero pobre de ti hueón
que no resulte.
- Dale confía en mi.
- Si, si, confía en mi el muy pelotuo!, siempre yo!. Me carga esta
situación!.

Levanto mi brazo algo tembloroso, mi mano helada hace un intento por abrirse y para.

- Y ahora qué hago?
- Dile po' no seai queda'

Tío me lleva por doscientos hasta catedral?

- Viste te dije que no era tan difícil!

Vuelve el calorcito bienhechor que sube desde mi estómago hasta mi cabeza.

- Viste que no era tan difícil - digo en forma irónica- Hueón de
mierda. No te pesco más! Podrías callarte un rato y dejarme vivir
tranquila!

- Ay! si no es pa' tanto, siempre es fifti fifti y te tocó mal no más...
Además que no podí vivir sin mi...

Ya son las 8:16 am. Todavía sigo en el mismo lugar. Con tres monedas en la mano. Con más frío aún. Atrasada. Y la única compañía es esta conciencia del horto... En fin llegaré tarde otra vez.